viernes, junio 04, 2004

Este es el resultado eventual de un pecado capital no balanceado...

Leo por ahí que La Iglesia (esa divertida institución) se ha sacado de la manga pecados especialmente diseñados para el nuevo Milenio. Es que son unos cachondos. Resulta que ahora no se puede uno bajar archivos ilegalmente de internet, porque además de ser un delito, a la Santísima Trinidad le sienta mal. Jesus no sufrió por nosotros para que ahora uno se ponga a descargarse de forma fraudulenta "La Pasión de Cristo", por poner un ejemplo. Ya me parece ver el cuadro: un inocente internauta, bajando por primera vez un archivo de forma ilegal (la famosa película del tio Mel) y ahorcándose arrepentido al comprobar hasta que punto ha traicionado a los autores, a las productoras y a la mismísima Iglesia...

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